Un nuevo día, un bochorno espantoso, y cansancio acumulado para no variar. Con ganas de más Roma.
Volvimos a la parada del metro, nos bajamos en Colosseo (Coliseo), y de allí derechos a la Basílica de San Juan de Letrán. Antes, en la misma calle en dirección a la basílica, parada obligatoria en San Clemente; un templo muy interesante porque tiene por un lado la iglesia románica, preciosa, y debajo restos de un templo anterior paleocristiano y debajo un mitreo; en definitiva un edificio muy completo que te deja asombrado y que nadie debe dejar de verlo si va a Roma; gracias Jose María por aconsejarnos verlo.
Cuando salimos, y antes de que fuera más tarde, pensamos ver el museo, pero tuvimos un momento con sensación de intento de timarnos con la entrada, así que cabreados nos fuimos de allí sin verlo, con la mala fortuna que se nos olvidó por el disgusto visitar el Baptisterio.
Decidimos que este día lo dividiríamos en dos. Por la mañana la Basílica de S.Pablo Extramuros, San Clemente y San Juan de Letran. Una vez hecho esto descansaríamos en el hotel para salir tempranito, sobre las 3 del mediodía y hacer rutas de iglesias que nos faltaban por ver: Santa María del Trastevere, Santa Agnese in Agone, San Agustín, San Luis de los Franceses, San Eustaquio, La Magdalena, Il Gesú.
En metro, rápido y directo, fuimos a la Basílica de San Paolo Fuori le Mura, es decir, San Pablo Extramuros. Va poca gente porque está muy retirada, fuera del centro y de los circuitos turísticos, pero el metro te deja casi al lado; lástima que la mayoría no lo haga y desestime su visita, mientras van a las catacumbas, que es más difícil llegar y están demasiado mitificadas.
La Basílica es espectacular, la segunda más grande, y aunque recostruida por el incendio de 1823, te deja con la boca abierta. Sencillamente impresionante, a mi fue la que más me impactó. Presenta una planta de manual de arte.
Volvimos a la parada del metro, nos bajamos en Colosseo (Coliseo), y de allí derechos a la Basílica de San Juan de Letrán. Antes, en la misma calle en dirección a la basílica, parada obligatoria en San Clemente; un templo muy interesante porque tiene por un lado la iglesia románica, preciosa, y debajo restos de un templo anterior paleocristiano y debajo un mitreo; en definitiva un edificio muy completo que te deja asombrado y que nadie debe dejar de verlo si va a Roma; gracias Jose María por aconsejarnos verlo.
Lástima que no se pudiera hacer fotos, pero dejo algunas que he conseguido y la web oficial del templo:
Seguimos la ruta hacia San Juan de Letrán, realmente la catedral, en cuanto a sede del obispo de Roma, de ahí que en muchos textos e inscripciones la nombren "cabeza de todas las iglesias". Primero visitamos el edificio de la Santa Scala, justo en frente de la basílica, muy curioso, con grupitos de devotos realizando la correspondiente penitencia.
Cruzamos para ver la basílica; muy bonita, me llamó la atención por ser muy luminosa comparada con las otras basílicas mayores, y en cuanto a la decoración, como con las demás, siempre es mejor verla que desribirla.
Cruzamos para ver la basílica; muy bonita, me llamó la atención por ser muy luminosa comparada con las otras basílicas mayores, y en cuanto a la decoración, como con las demás, siempre es mejor verla que desribirla.
Cuando salimos, y antes de que fuera más tarde, pensamos ver el museo, pero tuvimos un momento con sensación de intento de timarnos con la entrada, así que cabreados nos fuimos de allí sin verlo, con la mala fortuna que se nos olvidó por el disgusto visitar el Baptisterio.

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